ESPACIO DE PAZ VALLE DEL PINO


El proyecto Espacio de Paz Valle del Pino, desarrollado en el barrio de Valle del Pino, Estado Vargas en Venezuela, puso en práctica un entramado amplio y complejo de actores basado en la articulación entre altas instancias gubernamentales con organizaciones de base, para la auto-construcción de espacios públicos comunitarios en barrios precarios azotados por la violencia, la marginalidad y la falta de oportunidades.
El trabajo desarrollado a lo largo de 5 semanas en el lugar, consistió en la vinculación de una multiplicidad de actores heterogéneos (colectivos de profesionales, movimientos sociales y entidades gubernamentales junto a la comunidad organizada) en la definición del proyecto, la construcción y su puesta en funcionamiento.
El colectivo CAPA  fue invitado como colectivo internacional a participar de la edición 2015 de Espacios de Paz desarrollando uno de los 5 proyectos que se implementaron en simultáneo en diferentes estados del país. El programa está coordinado por el colectivo PICO estudio e impulsado desde el estado por la Gran misión Saber y Trabajo junto a otros movimientos y organizaciones sociales y territoriales.

CONTEXTO

Espacios de Paz es un programa que tiene como objetivo mejorar las condiciones de habitabilidad en distintos barrios del país, así también como el vínculo entre los residentes utilizando la arquitectura como disciplina integradora entre los diferentes actores y las necesidades de la comunidad donde se interviene. El programa articula a sectores de gobierno con organizaciones de base junto profesionales venezolanos y extranjeros, un cruce que genera lo que sus coordinadores describen como “arquitectura colaborativa”.
El proyecto desarrollado en Valle del Pino consiste en la reestructuración de una vivienda afectada por el fenómeno natural del deslave del año 1999 (un desmoronamiento de la montaña que arrasó con barrios enteros) y luego parcialmente habilitada por los propios habitantes para el funcionamiento de una casa vecinal, ubicada en el núcleo del barrio.
Este nuevo equipamiento es actualmente el espacio central de actividades políticas, culturales, educativas y de recreación de la comunidad.

El proyecto transforma espacios degradados y residuales en espacio público cualificados. La intervención en el exterior consta de dos plazas y dos jardines de distinta escala para dar respuesta a la simultaneidad de situaciones que alberga su ubicación. La plaza de Paz, sobre el acceso desde la calle principal del barrio permite la reunión, un espacio de juegos para los niños y el acceso a la rampa que conduce a la plaza Aérea. Esta funciona como mirador, lugar de recreación y espacio de usos múltiples de gran escala. El Jardín Rio Caribe cualifica el callejón lateral y construye un espacio para el crecimiento de flora autóctona. El Jardín Huerto es un patio interior que sirve como lugar de formación y enseñanza para niños en temas de botánica, sustentabilidad y posible huerto comunitario.
En el interior, la planta baja de la edificación se despejó en un gran espacio, flexible y versátil para poder adaptarse a los diferentes usos y actividades según la ocasión. Este espacio está equipado para danza, cine, teatro y deportes de salón, y cuenta con una sala de Informática al frente y una sala de lectura y ludoteca al fondo. La “Caja”, una especie de embalaje de madera donde encuentran los servicios, las salas sanitarias, cocina,vestidores y depósitos, permite la subdivisión de la gran sala en espacios más reducido a partir de un sistema de cerramientos móviles y giratorios.
La planta alta, o plaza aérea, se cubre con una gran copa arbórea para generar un espacio de aforo asambleario de 140m2 bajo la sombra de una cubierta traslucida. Este espacio equipado con graderías móviles que permiten que el espacio pueda reconfigurarse según las diferentes actividades.

En Espacio de Paz Valle del Pino se trabajó, bajo la articulación del programa Espacio de Paz, en conjunto con una comunidad gravemente afectada por formas de convivencia violentas y situaciones de vulnerabilidad socio-económicas. El proyecto busca potenciar las capacidades de la arquitectura al presentarse tanto como instancia de transformación material del entorno como de formación, y que apoyada en la autoconstrucción y la vinculación con oficio locales habilita al aprendizaje de diferentes técnicas de construcción a la vez que regenera vínculos en la comunidad. Estas capacidades del proyecto se desplegaron desde las instancias más disciplinares de la arquitectura en las Asambleas de proyecto, incorporando a diferentes actores que habitualmente no participan de las decisiones de la ciudad, como jóvenes desempleados, niños, adultos mayores, productores culturales y representantes comunales.
La construcción en un periodo temporal tan acotado de solo cinco semanas, las largas jornadas de trabajo y la realización de actividades culturales en simultáneo y superpuestas a la obra permitieron que actores disociados del barrio, en algunos casos conflicto entre si, se vinculen para trabajar juntos por el bien de la comunidad.
La escala del proyecto y la dimensión de las tareas a realizar precisaban del trabajo en equipo, tanto para trasladar las piezas producidas en el taller como para la construcción y montaje en la obra. Estas instancias de gran colaboración fortalecieron las relaciones comunitarias y entre los vecinos.

ASAMBLEAS Y TALLERES

Asamblea de presentación

Asamblea en la cancha

Taller infantil de dibujo

Asamblea jóvenes cultores

Taller construcción de cartelera

Taller Nocturama

Asamblea de proyecto

La casa existente construida en mampostería y hormigón estaba en muy mal estado estructural. Se procedió a vaciar el interior y los cerramientos exteriores de mampostería y a reforzar la estructura.
Para los nuevos cerramientos exteriores del Espacio de Paz, y como una manera de desarrollar nuevas actividades productivas en el barrio y a la vez experimentar formas de construcción no tradicional, se elaboró un sistema de premoldeados de hormigón con insertos de tubos de pvc. Vinculándonos a la tradición venezolana de materializar los cerramientos verticales con entramados calados para la circulación del aire y la transparencia de las visuales, desarrollamos estas piezas que respondieran a las condiciones climática del caribe. A partir de pruebas, ensayos, y la limitación temporal de elaborar el proyecto y construirlo en solo 5 semanas, se puso en práctica la fabricación en serie, aunque artesanalmente, de los premoldeados. La incorporación de los tubos de plástico dentro de las piezas permitieron alivianarlas para su transporte, y que funcionaran permitiendo la circulación del aire y la visibilidad exterior-interior de las actividades.
Se decidió sostener la cubierta que da sombra al espacio cubierto exterior sobre la casa con una estructura independiente de columnas que no sobrecargaran la dañada construcción de la casa existente.
Estas columnas, cada una constituida por un tronco de cuatro tubos circulares que a medida que van creciendo van desplegando ramas que se bifurcan y quiebran a distintas alturas, son el sostén de la rampa metálica de acceso a la plaza aérea y los techos que proyectan sombra y permiten las actividades debajo del intenso sol del caribe.

Las incorporación de instancias de participación en la toma de decisiones de manera consensuada, en el proyecto, la definición de los usos y la construcción; el interés por lo público y la implementación de la arquitectura como herramienta de transformación, son las particularidades de esta manera de producir arquitectura y ciudad. En este sistema los proyectos tienen la función de ser los disparadores de las necesidades y no solamente su resolución: no existe consenso previo. De esta forma el proceso de diseño se convierte en una herramienta de gestión para poder dar respuesta a las necesidades que muchas veces no se evidencian.
La autoconstrucción comunitaria apoyada por arquitectos y con recursos del estado y el desarrollo de proyectos de manera participativa y asamblearia elaboran nuevas formas de vinculación entre especialistas y no especialistas y entre entidades gubernamentales y organizaciones territoriales. Enfocando en la horizontalidad y en la participación se desarrollaron sistemas de toma de decisiones para el desarrollo de proyectos de arquitectura que funcionan como experimentaciones sobre nuevos formas de convivencia.
Una arquitectura pública autogestionada, emergiendo como vector de urbanidad.

DIBUJOS

CONSTRUCCIÓN 

Cubierta 

Rampa

Premoldeados

Callejon

Caja

EVENTOS 

Teatro

Inauguración

Créditos

Desarrolladores de Proyecto: CAPA (Ariel Jacubovich + Martín Flugelman), Asymetric (Camilo González + Daniel Medina).

Coordinadores locales: PICO (Adolfo Otero) y Abono Arquitectura (Marcos Colina).

Coordinación general Espacios de Paz: PICO Estudio.

Gobierno: Gran Misión Saber y Trabajo.

Organizaciones: Movimiento por la Paz y la Vida, Consejos vecinales “Eficiencia o Nada”, “088” y “Nueva Esperanza”, Frente de Bandas Rebeldes.