CUBIK
La matriz volumétrica y la variabilidad interior El proyecto, ubicado en una esquina del barrio de Núñez (Quesada y Tres de Febrero, Buenos Aires), explora la construcción de diversidad dentro de la densidad urbana. La proporción cuadrada de la parcela y el volumen cúbico determinado por los parámetros normativos operan como las restricciones formales que estructuran el conjunto. Frente a la repetición genérica de la propiedad horizontal, Cubik se organiza mediante un sistema de diez unidades habitacionales de escala reducida pero formalmente singulares, que funcionan con las lógicas espaciales de una casa. Cada vivienda, a través de la articulación tridimensional de sus propias escaleras, patios y expansiones, explota la variabilidad de situaciones para configurar un interior doméstico complejo, donde la alteración posicional de una pieza determina la sección y la geometría de las contiguas.
El encastre y el sistema de relaciones El conjunto se define por las cualidades particulares de sus partes. El encastre en tres dimensiones de las diez viviendas multiplica las visuales y enriquece la experiencia espacial, evitando la lógica de plantas tipo. Las aberturas y los vacíos están dispuestos de forma tal que potencian las relaciones de vecindad y las perspectivas cruzadas hacia el tejido urbano. Esta articulación transforma la especificidad de la célula en la regla morfológica del edificio, propiciando un vínculo dinámico entre lo doméstico y la vida colectiva de la esquina.
La envolvente calada y el sistema tripartito exterior La envolvente se resuelve mediante una superficie de hormigón acanalado que unifica el volumen y regula la permeabilidad con el exterior. Sobre esta matriz material se adosa un sistema de tres tipologías de superficies exteriores propias para cada vivienda, concebidas como microecologías habitables que extienden las actividades de la casa y promueven vínculos interespecies sustentables:
Jardines colgantes: Terrazas de césped y vegetación nativa diseñadas como planos de permanencia. Actúan como parches biológicos dentro de la ciudad, orientados a atraer avifauna e insectos polinizadores que participan en la propagación de los ecosistemas locales.
Huertas: Dispositivos que cuelgan sobre el espacio exterior con acceso directo desde los locales principales. Están destinados al cultivo de plantas aromáticas y vegetales comestibles, promoviendo la producción autónoma de alimentos a escala doméstica y la conexión material con los ciclos naturales.
Terrazas: Expansiones que reconfiguran la proporción del balcón tradicional para dotarlo de condiciones plenas de habitabilidad. Sus dimensiones permiten desplazar al exterior las funciones de estar, comer, descansar y observar el paisaje urbano.
En la planta de techos, la terraza común condensa y escala estas situaciones de suelo vegetal y expansión, posibilitando su gestión y apropiación colectiva por parte de los habitantes.
Créditos
Ariel Jacubovich | Oficina de Arquitectura
Proyecto y dirección de obra: Ariel Jacubovich y Iaron Jacubovich
Desarrollo: OPA Oficina Productora de Arquitectura
Arquitectos/as: Ariel Jacubovich, Iaron Jacubovich, Tadeo Homps, Magalí Bisang Moyano, Guadalupe Tagliabué, Salvatore Murena
Estructura: Arq. Roberto Alfíe.




























