AUREA

Casa y centro de Pilates en Maschwitz

Powerhouse con proporción "Aurea".
O como se generan espacios de consenso en los procesos de arquitectura.

La situación existente: una gran casa construida en los años 50´ en el medio de un pequeño bosque en las afueras de Maschwitz. Alli planearon mudarse "Aurea", un centro de técnicas corporales, y la vivienda de la directora y sus tres hijas. Se nos encarga la arquitectura que permitiera recibir y desarrollar ambas situaciones. Como la superficie existente era insuficiente para albergar los dos programas, fue necesario no solo intervenir en la casa sino también ampliar con construcciones nuevas. La tarea era lograr una doble articulación de convivencia entre por un lado los dos programas, vivienda y Aurea, y por el otro las dos construcciones, existente y nueva.
Encontramos en las imágenes de Pilates, la principal actividad del centro, una forma de comunicarnos con el comitente, un lenguaje en común. Con las mismas palabras podíamos describir esa técnica y el proyecto, y de esa forma confundirlas. Una misma imagen: dos cuerpos de geometrías distintas que se interrelacionan. Uno sólido y ortogonal, y uno blando con formas orgánicas y líneas curvas, se esfuerzan en adaptarse. La superficie de contacto es lo que une y separa al mismo tiempo, pegados pero sin costura. En el proyecto el funcionamiento es igual a la forma. Se circula por la superficie en donde los cuerpos se tocan.
Englobados en el nombre Aurea, surge la inverosímil proporción griega descubierta en Chac Mool, la figura maya semi recostada sobre su base. Un posible antecesor de Joseph Pilates.
Así, la forma de comunicación encontrada para generar complicidad y puntos de contacto entre dos extraños, el arquitecto y el comitente, se transforma en material de consenso para la nueva construcción.